La calvicie o ALOPECIA ANDROGENETICA es una condición determinada por dos importantes
factores, uno genético relacionado con las características de la piel cabelluda
que heredamos de nuestros padres en cuanto a color, textura, densidad, forma de
implantación y pérdida del mismo y el otro factor dependiente de los niveles de
andrógenos u hormonas masculinas. Del equilibrio e interacción entre estos factores,
más otros coadyuvantes como status psicológico y el medio ambiente, dan por consecuencia
la aparición de la calvicie.
En la mayoría de los casos de calvicie en hombres y
mujeres existe una determinación genética muy fuerte, que comanda el proceso de
caída del pelo de una forma bastante predecible. Por otra parte, pueden coexistir
enfermedades como la dermatitis seborreica, la deficiencia de vitaminas, enfermedades
crónicas o degenerativas, incluso psiquiátricas, que también producen caída del
pelo, que generalmente revierte espontáneamente una vez curada la enfermedad principal.
En las mujeres, el maltrato del folículo piloso derivado del uso de tintes u otros
tratamientos agresivos, también puede ser causa de perdida del cabello.
Obviamente, son los hombres los más preocupados, por ser los más visiblemente afectados. Existen
en el mercado varios medicamentos tópicos (que se aplican localmente),que ayudan
a retrasar la caída del pelo, pero en términos generales cuando la calvicie corresponde
a la alopecia androgenética, siempre será progresiva e irreversible. A través de
múltiples procedimientos de injerto de cabello podemos restablecerlo en forma natural
y El cabello en nuestra piel cabelluda no es igual entre si, existen diferencias
bioquímicas, sobretodo en sus receptores hormonales. El cabello de la frente es
diferente al de los costados o al de la porción posterior del cráneo y gracias a
estas diferencias se pueden llevar a cabo los procedimientos de injerto, llevando
cabello de una zona sin receptores hormonales, como la parte posterior del cráneo
hacia la zona de la frente; estos cabellos no se perderán, al mantener un comportamiento
y crecimiento sin influencia hormonal. El autoinjerto de cabello se hace mediante
pequeñísimas incisiones de menos de un milímetro; se siembra "uno por uno" hasta
cubrir la mayor área posible, previamente señalada por el paciente. Los folículos
injertados son captados en el sitio receptor y aproximadamente tres meses después
aparece el crecimiento del nuevo cabello.
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