Pantorrillas


Es inaudito que en pleno siglo XXI los cirujanos plásticos nos enfrentemos a los casos de pacientes con terribles complicaciones que provocan la aplicación de inyecciones de "modelantes" hechas por personas sin conocimiento, sin ética y sin escrúpulos. Estas sustancias que la mayor parte de las veces se identifican como aceites minerales o de cocina, que al inyectarse en senos, glúteos, pantorrillas o en la cara producen reacciones inflamatorias e infecciosas, tan violentas que incluso pueden dañar irreversiblemente otras partes del cuerpo (como los riñones) o provocar en la piel donde se aplicaron, extensas y severas induraciones, zonas obscuras, úlceras crónicas y aún pérdida de la piel del área inyectada. Estas secuelas generalmente se presentan mucho tiempo después de que estas sustancias fueron aplicadas. La cirugía de aumento de pantorrillas es un procedimiento relativamente sencillo y cada vez más popular, que permite mejorar notablemente el contorno de las pantorrillas, sin los peligros de las complicaciones y secuelas comentadas anteriormente.

La cirugía consiste en la inserción de un par de implantes especialmente diseñados para esta región muscular, a través de pequeñas incisiones de aproximadamente 4 cm. de longitud, en el pliegue posterior de las rodillas que las hace imperceptibles. No es una cirugía molesta, ya que permite la deambulación al día siguiente de la operación. Se lleva a cabo con anestesia general y tiene una duración aproximada de 60 minutos y con frecuencia no se requiere hospitalización. Las pacientes deberán utilizar medias elásticas durante un periodo de 15 días, durante los cuales podrán caminar en forma completamente normal, aunque es recomendable elevar las piernas por períodos de 15 minutos para limitar la inflamación. Sin embargo, las pacientes pueden reanudar sus actividades cotidianas a los 5 o 7 días, exceptuando el ejercicio o aquellas actividades que requieran de esfuerzo físico intenso, las cuales se podrán reiniciar a las 3 semanas.
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