Lipectomía Abdominal


La vida sedentaria, los desordenes alimentarios, la tendencia genética a la obesidad y los embarazos múltiples con inadecuados controles, son algunos de los factores que pueden eventualmente producir deformidad del abdomen por flacidez y redundancia de la piel, cúmulo de grasa y relajamiento de los músculos, en ocasiones acompañada con los procedimientos de cirugía plástica dirigidos especialmente a favorecer el contorno corporal, como la liposucción, la lipectomía abdominal o la combinación de estrías de diversas magnitudes. Esta condición puede mejorarse considerablemente de ambas.

La lipectomía abdominal es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se corrigen las deformidades, retirando el exceso de piel y grasa, reafirmando la tensión de los músculos abdominales más afectados, recuperándose así, el tono y forma de la pared abdominal, haciéndola más plana, más firme y en muchas ocasiones nuevamente con cintura. En la mayoría de los pacientes se logra eliminar la totalidad de la piel situada entre el ombligo y el área del pubis, que generalmente es más afectada.

Al igual que en otras cirugías, la magnitud y la situación de las cicatrices dependerá de la condición de cada paciente en particular y de la técnica quirúrgica elegida. Con frecuencia la lipectomía abdominal puede ser complementada con algún otro procedimiento de cirugía estética, como el aumento o reducción de senos o liposucción de diversas áreas del cuerpo. Este procedimiento quirúrgico se lleva a cabo con anestesia general, previa valoración completa del paciente, exámenes de laboratorio, valoración preanestésica y cardiopulmonar. Se requieren de 1 a 2 días de hospitalización y aproximadamente 10 días de reposo relativo, antes de reiniciar sus actividades cotidianas. Aproximadamente a las 3 o 4 semanas se puede efectuar cualquier tipo de actividad física.

Lipectomia Abdominal